Irene Montero propone que los líderes que pacten Gobierno estén obligados a convivir en la Moncloa durante toda la legislatura

Sátira. Esto no ha pasado. Aquí lo explicamos.

Cajas de mudanza y maletas apiladas ante la entrada del Palacio de la Moncloa

La eurodiputada de Podemos Irene Montero ha registrado una propuesta de reforma de la ley electoral que obligaría a los líderes de todos los partidos que firmen un pacto de gobierno a convivir bajo el mismo techo, en el Palacio de la Moncloa, durante toda la legislatura. «Si van a gobernar juntos, lo mínimo es que aprendan a vivir juntos», ha defendido durante la presentación del texto.

La medida, denominada de forma provisional «cláusula de convivencia efectiva», establece que ningún acuerdo de investidura será válido si los firmantes no acreditan un empadronamiento conjunto en la sede del Ejecutivo antes de la sesión constitutiva de las Cortes.

Una convivencia obligatoria «para blindar la legislatura»

El razonamiento, según fuentes del partido, parte de un diagnóstico: la mayoría de los gobiernos de coalición se rompen porque sus socios «solo se ven en la foto de la firma y en las ruedas de prensa de desmentido». La propuesta pretende corregirlo obligándolos a compartir cocina, salón y zonas comunes de lunes a domingo.

«No se puede pactar un país si no eres capaz de ponerte de acuerdo sobre quién saca la basura», ha explicado Montero. «La estabilidad no se firma en un despacho: se construye fregando los platos del otro.»

Habitaciones asignadas según el resultado electoral

El texto detalla que el reparto de estancias se haría de forma proporcional al número de escaños: el partido más votado elegiría dormitorio en primer lugar, y el resto por orden decreciente. La formación con menos representación quedaría, «salvo acuerdo unánime», en el sofá cama del despacho de prensa.

La propuesta contempla un cuadrante de limpieza semanal supervisado por la Junta Electoral Central, turnos rotatorios de compra en el supermercado y un «libro de incidencias de convivencia» foliado y sellado, cuyas anotaciones tendrían carácter de documento oficial. Tres faltas graves —dejar la luz encendida, no reponer el papel higiénico o subir el termostato sin consenso— podrían activar una moción de censura automática.

Los expertos ven «difícil aplicación práctica»

El politólogo Aitor Belmonte, del Instituto de Estudios sobre la Cohabitación Institucional, ha valorado la iniciativa con cautela. «Hay un problema de fondo bien documentado: el 73,4 % de las coaliciones europeas que fracasan lo hacen por diferencias irreconciliables sobre la temperatura del salón», ha señalado. «Obligarlos a convivir puede acelerar tanto los pactos como las rupturas.»

Belmonte recuerda que un experimento similar en un ayuntamiento del norte terminó en tres semanas, cuando dos concejales dejaron de hablarse por un yogur etiquetado con nombre que desapareció de la nevera común.

Reacciones divididas en la calle

La medida ha generado opiniones encontradas entre la ciudadanía. «Me parece justo. Si a mí me obligan a compartir piso a los cuarenta y cinco años por la hipoteca, que ellos también sepan lo que es», ha declarado Charo Pinilla, administrativa de 46 años y vecina de Móstoles.

Otros se muestran escépticos. «El país lo veo, pero yo no comparto baño con según quién ni por un acta de diputado», ha resumido un funcionario que ha preferido no identificarse mientras esperaba el autobús.

El CIS prepara un barómetro mensual de «clima de convivencia»

Para hacer seguimiento de la medida, el Centro de Investigaciones Sociológicas ya trabaja en un barómetro mensual que mediría el «clima de convivencia» del Ejecutivo mediante indicadores como el número de notas pasivo-agresivas pegadas en la nevera, los minutos de silencio en el desayuno y la frecuencia con la que un socio pone lavadoras a las tres de la madrugada.

La propuesta deberá superar todavía el trámite parlamentario. Fuentes cercanas a la negociación admiten que el principal escollo, de momento, es que ninguno de los posibles socios quiere dormir en la litera de arriba.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *