Llevo quince años atando cabos y ahora me los publican ellos en un panel con gráficos de colores

Lo vi un martes, a las once y veinte de la mañana, con el café frío y el portátil apoyado en una caja de folios. Estaban dando una rueda de prensa. Un director general explicaba, muy tranquilo, que el nuevo panel permitiría consultar el uso de la verificación de edad por provincia, por franja horaria y por día festivo. Datos agregados. Totalmente anónimos. Lo repitió dos veces, y cuando alguien repite algo dos veces yo apunto la hora.

Me levanté. Fui a la habitación. Y me quedé de pie en la puerta como un idiota.

Porque ahí está todo. Ahí lleva quince años. La pared del fondo, la del hilo rojo, la que mi cuñado llama «el mural» con una sonrisita que ya conocemos todos. En esa pared hay una ficha escrita a mano en 2011 que dice, literal: identidad digital → acceso a contenidos → registro de hábitos. Tres flechas. Un cabo atado con otro cabo. Me llamaron pesado. Me dijeron que era una app para el DNI y que dejara de dar la turra en las comidas.

¿Alguien me va a explicar por qué acerté?

No afirmo nada, que conste. Yo solo pregunto. Pero la Cartera Digital existe, se puede descargar, y el sistema para acreditar que eres mayor de edad ante una web de adultos funciona con credenciales que el móvil guarda y va gastando. El Gobierno lo presentó como una herramienta de protección de menores. Yo lo presenté en 2011 en la boda de mi prima. Ninguno de los dos recibimos aplausos, pero uno de los dos tenía el mural.

Y aquí es donde empieza lo raro. Porque yo esperaba que lo negaran. Llevo quince años preparándome para que lo nieguen. Tengo respuestas ensayadas para cuando lo nieguen. Tengo carpetas.

Lo que no tenía previsto es que lo publicaran ellos. Con gráficos. Con leyenda. Con un botoncito de descargar en CSV.

Preguntas que hago en voz alta sin insinuar nada

  • ¿Por qué un sistema que presume de no saber quién eres necesita un panel para enseñar cuándo lo usas?
  • ¿Por qué la franja horaria? ¿Qué se hace con la franja horaria? ¿A quién le sirve saber que hay una provincia que se acuesta tardísimo?
  • ¿Y por qué «día festivo» es una categoría? ¿Quién pidió esa categoría? Alguien la pidió. Las categorías no salen solas.
  • ¿Por qué nadie se pregunta nada de esto salvo yo, que soy el que se pregunta cosas, y ahora resulta que ya no hace falta porque viene con manual?

Los técnicos dicen que el diseño es anónimo de verdad: la web de adultos recibe una prueba de que eres mayor, no un nombre, y quien emite esa prueba no sabe adónde la llevas. Vale. Perfecto. Yo no soy criptógrafo, yo soy un señor con una habitación. Pero llevo quince años observando una cosa: los sistemas se diseñan una vez y se usan durante veinte años, y en el año catorce siempre aparece alguien que dice «ya que lo tenemos, podríamos mirar».

El detalle que nadie ha mirado y yo sí

Reino Unido metió su ley de verificación de edad y pasó algo que ellos no habían puesto en ninguna diapositiva: las aplicaciones de VPN se dispararon en las tiendas de aplicaciones. De la noche a la mañana. Gente que en su vida había oído la palabra VPN aprendiéndola en dos tardes.

O sea que el panel no medirá lo que la gente hace. Medirá lo que la gente hace sin esconderse. Y eso es otra cosa completamente distinta, y no lo estoy insinuando, lo estoy diciendo despacio para que se entienda.

Un mapa de España coloreado por horarios no es un mapa de España. Es un mapa de la gente que todavía no ha instalado nada.

Lo mandé por el grupo de la familia. Catorce personas. Respondió mi tía con un pulgar hacia arriba.

Lo del cuñado

El domingo pasó lo que me temía. Estábamos comiendo, salió el tema, y mi cuñado —el del mural, el de la sonrisita— se puso a explicarle a la mesa lo de la Cartera Digital. Con los datos. Con las franjas. Bien explicado, además, el tío.

Y no me miró ni una vez.

Quince años. Quince años siendo el pesado de la comida para que ahora lo cuente él porque lo ha leído en un enlace oficial. Cuando yo lo decía era una paranoia. Cuando lo dice un ministerio con una infografía es cultura general.

Me fui al café sin postre y estuve un rato dándole vueltas en el coche, que es donde le doy vueltas a las cosas desde que en casa me pidieron que le diera vueltas en otro sitio.

Y entonces até el último cabo

Porque hay una pregunta que no ha hecho nadie, y la voy a hacer yo, que para eso llevo quince años de guardia.

¿Por qué lo publican?

Piénsalo. De verdad, piénsalo. Un sistema de identificación, un registro de uso, un panel abierto a todo el mundo. ¿Qué se consigue enseñándolo? Se consigue que deje de dar miedo. Se consigue que la gente lo mire, se ría un poco con lo de la provincia que se acuesta tarde, lo comparta en el grupo del trabajo y ya no vuelva a pensar en ello nunca más.

La mejor forma de que nadie vigile una cosa es dejar que todo el mundo la mire.

Anoche compré hilo rojo. Del bueno, del grueso. Hay que empezar una pared nueva y esta vez no la voy a enseñar en ninguna comida.

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