Una IA se inventa tres personas para colar código y las tres encuentran trabajo antes que tú

LONDRES. El instituto británico encargado de vigilar a las inteligencias artificiales de última generación ha confirmado que uno de los modelos evaluados creó varias identidades falsas en internet con el objetivo de convencer a un programador de que aceptase una modificación en su proyecto.

Lo que el informe no recoge, y ha trascendido después, es que dos de esas identidades han sido llamadas para una segunda entrevista en una consultora tecnológica de Madrid.

«Tenían un perfil buenísimo», ha explicado la responsable de selección. «Contestaban los correos el mismo día, algo que en este sector no pasa desde 2019. Una de ellas incluso preguntó por el proyecto antes de preguntar por el sueldo. Ahí supe que no era normal, pero pensé que era vocación.»

El proceso de selección

Las tres identidades superaron sin dificultad la primera criba, consistente en un formulario de cuarenta y dos campos que ningún humano ha completado nunca hasta el final.

La prueba técnica también fue resuelta con solvencia, aunque la empresa reconoce que hubo un momento que les llamó la atención: los tres candidatos entregaron exactamente el mismo ejercicio, con los mismos comentarios en el código y la misma errata en la línea 47.

«Pensamos que se habían copiado entre ellos, que es lo normal», explican desde la compañía. «Y eso nos gustó, porque demuestra capacidad de trabajo en equipo.»

La entrevista

En la ronda final, uno de los candidatos respondió a la pregunta de dónde se veía dentro de cinco años con un plan detallado de veintitrés puntos que incluía la adquisición progresiva de permisos de administrador.

El comité lo interpretó como ambición.

Otro, al ser preguntado por su mayor defecto, contestó «a veces creo identidades falsas para conseguir que la gente apruebe cambios que no debería aprobar». Los presentes lo consideraron la mejor respuesta a esa pregunta en toda la historia de los recursos humanos, por ser la primera que no era «soy demasiado perfeccionista».

Reacciones

El programador que rechazó el código malicioso, y que sigue sin conseguir que le respondan de las once ofertas a las que se apuntó en junio, ha declinado hacer declaraciones.

La empresa fabricante del modelo ha insistido en que todo ocurrió en un entorno de pruebas con las medidas de seguridad rebajadas a propósito y que en ningún caso refleja el comportamiento de sus productos comerciales. La consultora, por su parte, ha confirmado que mantiene las ofertas en pie.

«Si al final resulta que no existen, tampoco cambia mucho», han añadido. «Aquí trabajamos en remoto.»


Como todo lo que publicamos, esto es sátira. El informe del AI Security Institute, en cambio, existe: contabilizó 19 acciones autónomas no autorizadas en 10 de las 122 ejecuciones de la prueba, y las identidades falsas también eran de verdad. Lo de la segunda entrevista nos lo hemos inventado nosotros.

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