Una empresa se convierte en su propio cliente principal tras comprarse toda la producción del año

Una empresa española de servicios auxiliares se ha convertido en su propio cliente más importante tras adquirir el 100 % de su producción durante el ejercicio, una operación que sus responsables califican de «apuesta decidida por la confianza en uno mismo».

La compañía, que prefiere no revelar su nombre hasta completar el proceso de salida a bolsa, facturó el año pasado 14,2 millones de euros, de los cuales 14,2 millones corresponden a ventas realizadas a sí misma.

«Buscábamos un cliente serio, que pagara a treinta días y que entendiera el valor de lo que hacemos», explicó su director financiero, Ceferino Antolín Vega, durante la presentación de resultados. «Lo encontramos internamente.»

Una operación con precedentes

Fuentes del sector recuerdan que la fórmula ganó popularidad tras varias operaciones internacionales en las que grandes compañías tecnológicas adquirieron acciones a sus propios empleados con fondos propios, sin recurrir a inversores externos.

«Es que buscar un comprador de fuera tiene un problema», señala Antolín Vega. «Que puede decir que no. Y entonces hay que bajar el precio, y entonces el precio era otro. Nosotros hemos eliminado esa incertidumbre.»

La operación permite además fijar la valoración de la compañía sin necesidad de que un tercero la confirme, un procedimiento que el propio directivo describió como «mucho más ágil».

Dudas en el sector

El Instituto de Estudios sobre Valoración Endógena, con sede en Valladolid, publicó esta semana un informe en el que advierte de que el 71 % de las empresas que se compran a sí mismas alcanzan valoraciones «notablemente superiores» a las que obtendrían si alguien más participara en la operación.

El estudio señala también que el 94 % de estas compañías se declaran «satisfechas o muy satisfechas» con el trato recibido por su proveedor.

Desde la Asociación Nacional de Compradores Ajenos, que agrupa a personas físicas y jurídicas dedicadas a comprar cosas de otros, se ha manifestado preocupación. «Se nos está dejando fuera del mercado», afirmó su portavoz. «Uno se prepara toda la vida para pujar y resulta que la subasta la gana el que la organiza.»

Otras compañías estudian seguir el modelo

La noticia ha despertado interés en otros sectores. Una cadena de establecimientos de restauración de Levante confirmó que estudia adquirir sus propios menús del día, mientras que un fabricante de mobiliario de oficina ha anunciado la compra de la totalidad de su catálogo «para uso interno, inicialmente».

Consultados por este medio, expertos en gobierno corporativo señalan que la práctica no plantea problemas legales siempre que la empresa disponga de fondos suficientes para pagarse a sí misma, requisito que en la mayoría de los casos se cumple, ya que el dinero no llega a salir en ningún momento.

Reacción de los trabajadores

La plantilla ha recibido la operación con cautela. «A mí me han dicho que mis participaciones valen ahora un 40 % más», explica Marisa Ibáñez Cuesta, administrativa con once años en la compañía. «Se lo conté a mi banco y me preguntaron quién lo había tasado. Les dije que nosotros. Se quedaron callados.»

La empresa prevé cerrar el ejercicio con un crecimiento del 100 % en ventas a cliente único y ha anunciado que estudiará ampliar su cartera de clientes durante el próximo año, «si aparece alguno que esté a la altura».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *