Niño de 12 años humilla a Almeida farmeando aura en una plaza de Madrid

Un menor de 12 años, vecino del distrito de Arganzuela, acumuló el pasado miércoles más aura en cuarenta minutos que el conjunto del Ayuntamiento de Madrid en lo que va de legislatura, según el primer recuento provisional.

Retrato de José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid
Foto: Thomas Holbach, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Los hechos ocurrieron durante un acto institucional de inauguración de un contenedor soterrado. El alcalde llevaba veinte minutos de intervención cuando el menor, identificado por sus iniciales A. R. y por el apodo con el que consta en dos servidores de Discord, se situó en el borde del corro, no dijo nada y se limitó a mirar hacia otro lado con las manos en los bolsillos.

«A partir de ahí ya fue todo muy rápido», relata Encarna Villalba, de 71 años, que estaba allí porque había ido a por el pan. «La gente empezó a girarse hacia el chaval. Y el chaval no hacía nada. Ese es el detalle. No hacía absolutamente nada.»

Cuarenta minutos, 14.000 unidades

El Observatorio Municipal de Percepción Juvenil, organismo dependiente del área de Coordinación Territorial, cifró la operación en 14.000 unidades de aura, de las cuales 9.200 se generaron en un único instante: cuando el menor se recolocó la capucha sin mirar.

«Es una cifra alta, pero no es un récord», matiza Ismael Provedo, coordinador del observatorio. «El récord de la ciudad sigue siendo del chico que en 2024 se bajó del autobús en Ventas sin agarrarse a la barra. Aquello fueron 31.000 y todavía se estudia.»

Provedo insiste en que el aura es una magnitud sin equivalencia oficial en el sistema internacional de unidades, «lo cual complica los informes trimestrales, porque nos obliga a expresarla en porcentaje respecto a lo que tenía Beckham cuando vino».

El consistorio pide calma

Fuentes municipales consultadas por este medio recordaron que la aura del Ayuntamiento «no se mide en actos puntuales, sino en el conjunto del mandato», y remitieron al balance anual, donde la institución figura con un saldo de 400 unidades, de las que 380 corresponden a la iluminación de Navidad.

El área de Comunicación estudia contramedidas. Entre las opciones que se barajan figura la contratación de un asesor de menos de veinticinco años, la retirada de la corbata en actos de calle y, en el escenario más agresivo, no aparecer.

«No aparecer da mucha aura», confirma Provedo. «El problema es que también da poca alcaldía.»

Reacciones en el barrio

La familia del menor ha pedido respeto y ha declinado hacer declaraciones, aunque el padre sí quiso puntualizar que su hijo «lleva desde los nueve haciendo eso en las cenas de Nochebuena y nunca se le ha reconocido».

En el instituto, la noticia se recibió con normalidad. «Es que además ni se enteró», explica un compañero de clase. «Se lo dijimos por la tarde y contestó que vale. Eso son otras dos mil.»

La Federación Española de Magnitudes No Cuantificables ha convocado una reunión de urgencia para el próximo martes, en la que se abordará también el caso de la señora de Carabanchel que en marzo generó 6.000 unidades diciéndole a un repartidor que no hacía falta que subiera.

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