España agota en agosto el cupo anual de influencers cancelables y tendrá que importarlos

España ha agotado este miércoles el cupo anual de creadores de contenido susceptibles de ser cancelados, según ha confirmado el Observatorio Nacional del Escarnio Digital, que sitúa el agotamiento cuatro meses y medio antes de lo previsto en el plan de campaña.

«Los cálculos se hicieron sobre un consumo de una cancelación al mes, que es lo que veníamos gastando históricamente», ha explicado la portavoz del organismo. «Este año hemos entrado en una dinámica de una por semana y en julio ya íbamos con la reserva estratégica».

Reservas al mínimo

El informe cifra en catorce las cuentas que quedaban disponibles a primeros de mes, todas ellas de perfil menor y con un rendimiento de indignación estimado en menos de setenta y dos horas. Doce se consumieron en la primera quincena.

De las dos restantes, una fue retirada del mercado al comprobarse que la persona en cuestión no había hecho nada, extremo que el sector considera «un obstáculo, pero no insalvable».

Fuentes del ramo reconocen que el problema no es la falta de candidatos, sino la velocidad de reposición. «Formar a un influencer cancelable lleva su tiempo», señalan. «Primero tiene que hacerse conocido, luego tiene que caer bien, y solo después puede empezar a caer mal. Es un ciclo largo y no se puede acelerar».

La vía de la importación

Ante la escasez, varias plataformas estudian recurrir a la importación desde mercados con excedente, principalmente Estados Unidos y Reino Unido, aunque los expertos advierten de dificultades de adaptación.

«Un escándalo importado no cunde igual», admite un consultor del sector. «Falta el componente de cercanía. La gente necesita sentir que esa persona podría ser su prima para disfrutar de verdad cuando le pasa algo».

Como alternativa, se ha propuesto reactivar perfiles ya cancelados en ejercicios anteriores, práctica conocida en el sector como reciclaje. La medida cuenta con precedentes: siete de las cancelaciones de este año correspondían a personas que ya habían sido canceladas al menos una vez.

Voces críticas

Un grupo de usuarios ha manifestado su malestar con el sistema de cupos y reclama un modelo de libre indignación sin límites anuales. «Yo no quiero que me racionen a quién puedo tenerle manía», declaraba ayer uno de ellos en un vídeo que acumula cuatrocientas mil reproducciones y que le ha proporcionado, en cuarenta y ocho horas, once mil seguidores nuevos y dos ofertas de patrocinio.

El Observatorio prevé publicar el cupo del próximo ejercicio en enero. Fuentes internas apuntan a una revisión al alza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *