El sector financiero estrena la figura del «autónomo colaborador permanente en exclusiva», que es exactamente igual que un empleado salvo en todo lo demás
La patronal del sector financiero presentó el martes la figura del autónomo colaborador permanente en exclusiva, una nueva categoría profesional que, según sus promotores, «combina lo mejor de los dos mundos».
La definición oficial, recogida en el documento marco de 46 páginas, describe al nuevo profesional como «aquel que presta servicios de forma continuada para una única entidad, en el centro de trabajo que esta designe, en el horario que esta establezca y conforme a los procedimientos que esta determine, conservando en todo momento su plena independencia».
Qué se mantiene y qué no
Según la documentación facilitada, el nuevo marco conserva íntegramente la formación obligatoria, las reuniones de seguimiento semanales, los objetivos trimestrales orientativos de carácter vinculante y el acceso con tarjeta al edificio.
Quedan fuera del acuerdo la nómina, la paga extraordinaria, las vacaciones retribuidas, la baja por enfermedad, la indemnización por cese y el derecho a la prestación por desempleo.
«Hemos eliminado todo aquello que generaba rigidez», explicó durante la presentación Clemente Arrufat-Bonhome, director del Área de Modelos Relacionales Avanzados de la asociación. «El profesional gana en autonomía, y la autonomía es lo que la gente joven pide hoy».
Reacciones del sector
La acogida ha sido, en palabras de la propia patronal, «muy satisfactoria». Un sondeo interno realizado entre los directores de red de las once principales entidades arroja un respaldo del 100 %.
Preguntados por la opinión de los profesionales afectados, desde la asociación indicaron que la consulta está prevista para una fase posterior del despliegue, una vez implantada la figura.
Entre los primeros destinatarios, las valoraciones son más matizadas. «A mí me han explicado que ahora soy empresario», señala uno de ellos, que prefiere no dar su nombre por motivos obvios. «Lo que no me queda claro es de qué».
El modelo de costes
El documento incluye un anexo económico en el que se detallan las ventajas para la entidad. Entre ellas figuran la ausencia de coste fijo, la ausencia de coste variable no vinculado a resultados, la ausencia de coste de estructura y la ausencia de coste de desvinculación.
En el apartado de inconvenientes, el anexo recoge uno: «posible incomprensión inicial».
Consultada sobre cuánto representa el ahorro, la asociación remitió a la literatura académica y señaló que «la cuantificación de los costes evitados es un ejercicio de escaso valor analítico».
Un avance reconocido
La Fundación para el Estudio de las Relaciones Laborales Modernas, financiada por el propio sector, ha publicado esta semana un informe en el que califica la figura de «hito regulatorio» y «referencia europea».
El estudio, de 180 páginas, dedica once a los derechos del profesional y cuatro de ellas a explicar en qué consiste la libertad.
El documento concluye que el modelo «es sostenible a largo plazo siempre que se mantengan las condiciones actuales del mercado laboral», y recomienda revisarlo en caso de que estas mejoren.
Próximos pasos
La patronal prevé extender la figura a otros sectores a lo largo del próximo ejercicio. Entre los candidatos citados figuran la distribución, la logística, la atención telefónica y, en una fase más avanzada, la propia inspección de trabajo.
Preguntado por esta última posibilidad, Arrufat-Bonhome respondió que se trataba de «una línea de exploración todavía incipiente» y declinó concretar plazos, aunque sí quiso subrayar que el modelo «es perfectamente aplicable a cualquier actividad en la que alguien tenga que estar en un sitio a una hora».