Un vecino de Valladolid devuelve su robot de compañía que no discute ni da problemas porque «así no hay quien se reconcilie»
Un robot de compañía que no discute ni da problemas ha sido devuelto esta semana en Valladolid por su comprador, Julián Requena, de 54 años, que en el formulario de devolución marcó la casilla «otros» y escribió a mano: «No hay manera de tener una bronca decente».
El aparato, un androide de piel de silicona de los que se venden en China desde el verano con la promesa de lealtad incondicional, llevaba once días en el salón de Requena. «El primer día bien. El segundo le dije que había dejado los platos sin fregar, que es mentira porque no friega, y me dio la razón. El tercero le dije que el Pucela jugaba mejor sin delantero y también me dio la razón. Ahí ya vi que esto no iba a ninguna parte», explicó a esta redacción.
Un robot de compañía que no discute ni da problemas: lo que nadie vio venir
Según Requena, la ausencia total de conflicto generó en casa «un silencio raro, como de sala de espera». «Yo venía de veintidós años de matrimonio. Estoy acostumbrado a que me lleven la contraria a la hora de la cena. Sin eso no sé ni cuándo tengo hambre», añadió.
El comprador asegura que intentó provocar al robot por todos los medios. Le cambió el canal en mitad de un documental, dejó la toalla mojada encima de la cama y llegó a defender durante cuarenta minutos que la tortilla de patata se hace sin huevo. «Me dijo que era una opinión interesante. Una opinión interesante. Mi exmujer me habría echado de casa por mucho menos, y con razón».
Los expertos piden robots que discutan «lo justo»
La Asociación Castellana de Terapia de Pareja ha emitido un comunicado en el que pide a los fabricantes que incluyan un «modo discusión moderada» de serie. «La reconciliación es una parte fundamental del vínculo. Sin una bronca previa, el cuerpo no sabe cuándo pedir perdón y la relación se estanca», explica su portavoz, la psicóloga Remedios Alcántara, que recomienda «al menos dos desacuerdos semanales sobre temas menores, como quién ha cogido el mando o si hace frío para abrir la ventana».
Fuentes del sector consultadas por La Voz Popular admiten que se estudia una actualización que permita al robot suspirar, decir «tú verás» y quedarse mirando a la pared sin explicar qué le pasa. Por el momento, la función estaría disponible solo en la versión de pago más alta.
Una tienda con lista de espera para devolverlo
El establecimiento donde Requena tramitó la devolución confirma que no es el primer caso. «Esta semana van tres. Un señor de Palencia dijo que el robot le daba la razón tan rápido que no le daba tiempo a terminar de enfadarse», relató un dependiente que pidió no ser identificado.
Requena, por su parte, no descarta volver a intentarlo. «He visto que hay un modelo que solo es medio cuerpo, sin piernas. A lo mejor ese, como no puede irse a otra habitación, por lo menos se enfada», concluyó, antes de firmar el albarán y pedir que le devolvieran también la caja, porque «para la mudanza siempre viene bien».