«¿Dónde están mis 27 segundos?»: un relojero jubilado de Medina del Campo exige que le devuelvan el tiempo que le añadieron desde 1972

Teodoro Cuesta, relojero jubilado de 79 años y vecino de Medina del Campo (Valladolid), presentó ayer por registro un escrito en el que reclama «la devolución inmediata de los 27 segundos que se me han ido añadiendo sin mi consentimiento desde 1972». Lo hizo pocos días después de que la Conferencia General de Pesas y Medidas aprobara en Versalles que, a partir del 20 de mayo de 2027, la hora oficial deje de añadir segundos intercalares.

«Si ya no hacen falta, que los devuelvan», declaró Cuesta a la salida del registro, con un reloj de pared bajo el brazo que, según su abogado, «se aportará como prueba documental».

Un hombre mayor con rebeca gris sostiene un reloj de pared en el pasillo de unas oficinas municipales
Teodoro Cuesta, a la salida del registro municipal, con el reloj que presentó como prueba.

Solo hago preguntas

Este periodista ha intentado averiguar dónde están esos segundos. Nadie ha sabido contestar. Y uno, que lleva quince años atando cabos, empieza a hacerse preguntas.

¿Por qué se añadían siempre en Nochevieja o a final de junio, cuando todo el mundo está distraído con las uvas o con la operación salida? ¿Por qué 27 y no 26? ¿Quién decide que el 20 de mayo de 2027 es buena fecha para dejar de hacerlo? ¿Qué pasa el 21? Y sobre todo: si la Tierra ahora gira más deprisa, ¿quién la ha empujado?

No afirmo nada. Pregunto.

La Asociación de Afectados se persona en la causa

La recién creada Asociación Española de Afectados por el Segundo Intercalar (AEASI), con sede en la trastienda de una relojería de Ponferrada, ha anunciado que se sumará a la reclamación. Su portavoz, Remedios Barrenechea, asegura que la asociación cuenta ya con 4.312 socios «y subiendo, a razón de un socio cada sesenta y un segundos».

«Hay gente que nació justo en un segundo intercalar y no sabe ni qué edad tiene», explicó Barrenechea. «Tenemos un caso en Albacete de un señor que lleva desde 2016 llegando un segundo tarde a todo y nadie le ha pedido perdón».

Según un estudio interno de la AEASI, elaborado con un cronómetro y mucha paciencia, el español medio ha vivido 0,0000009 años de más sin haberlo pedido, «lo que en términos de cotización a la Seguridad Social es una barbaridad que alguien tendrá que explicar».

Los átomos, en el punto de mira

La decisión de Versalles supone, en la práctica, que la hora la marcarán los relojes atómicos sin esperar a la Tierra. Para Cuesta, eso no es casualidad. «Llevo sesenta años poniendo en hora relojes por la radio. Ahora resulta que manda un átomo de cesio que nadie ha votado», lamentó. «Y luego dicen que la gente se aleja de las instituciones».

Preguntado por si aceptaría una compensación en minutos en lugar de en segundos, el relojero se mostró abierto a negociar, aunque puso una condición: «Que me los den en horario de verano, que cunden más».

A la hora de cerrar esta edición, que según el reloj del señor Cuesta fue 27 segundos más tarde de lo que marca el de esta redacción, ningún organismo había respondido a sus preguntas. Ni a las mías.

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