Las palomas del centro dejan de apartarse y el Ayuntamiento estudia señalizar quién tiene preferencia

El área de Movilidad ha abierto un periodo de consulta para regular la convivencia entre peatones y palomas en las aceras del centro, después de que el número de incidencias registradas por «invasión recíproca del espacio de tránsito» se multiplicara por cuatro en dos años.

La propuesta, todavía en borrador, establece una franja de cortesía de metro y medio alrededor de cada ave y una señalización específica en los tramos de mayor concentración.

«El problema es que la paloma no reconoce la señal»

La dificultad técnica la resume Eusebio Ramallo, jefe de la Subdirección de Coexistencia en Vía Pública: «La normativa de tráfico parte de que ambas partes pueden leer la señal. Aquí una de las dos partes no lee.»

Preguntado por el régimen sancionador, Ramallo reconoce que el borrador presenta un desequilibrio: «En la práctica, la multa solo se le puede poner al peatón. Es una asimetría que estamos estudiando.»

El servicio jurídico municipal ha devuelto el texto en dos ocasiones por ese mismo motivo.

Un cambio documentado desde 2019

Según los registros de la Oficina Municipal de Comportamiento Urbano, la distancia media a la que una paloma del centro cede el paso a un viandante ha pasado de 4,8 metros en 2019 a 11 centímetros el pasado mes de junio.

En tres puntos concretos —dos plazas y la salida de un intercambiador— la medición arrojó valores negativos, lo que el informe define como «situaciones en las que es el peatón quien rectifica la trayectoria».

Reacciones en la calle

«Yo antes pasaba y se iban», explica Amparo Sedano, vecina del barrio desde hace treinta y un años. «Ahora paso y se miran entre ellas.»

Otros vecinos consultados describen episodios similares. Un hostelero de la zona asegura haber retirado dos mesas de su terraza «por consenso».

El estudio que nadie ha querido encargar

La concejalía barajó encargar un informe externo sobre el comportamiento de la especie, pero descartó la opción tras conocer el presupuesto.

«Nos pedían medir la distancia de huida de quinientas palomas», explica una fuente del área. «Se nos hacía largo.»

Mientras tanto, el Ayuntamiento recomienda a los peatones mantener la calma, no realizar movimientos bruscos y, en la medida de lo posible, rodear.

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