Jefe pone a un empleado en Wallapop

Jefe pone a un empleado en Wallapop para ahorrarse el despido, es el caso que ha salpicado la pasada semana los medios de comunicación. Tras varios meses en la cuerda floja intentando deshacerse del ya exempleado, ALM, director ejecutivo de la compañía decidió poner a la venta a su empleado en Wallapop.

Nacho, que así se llama el empleado que ha sido “vendido” de tan peculiar manera fue quién denunció a los medios lo ocurrido usando para ello una cadena de WhatsApp, que fue circulando sin éxito hasta que calló en las manos de uno de nuestros becarios.

wallapop

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Tras cancelar un contrato con un gran cliente, “Nacho no tenía tareas específicas y su presencia en la empresa era inútil, se pasaba la casi totalidad de su jornada laboral jugando al dinosaurio ese que sale en Google Chrome cuando no va el wifi” cuenta ALM. “Oye, ¿qué vas a hacer con ese si no lo usas?” me decían los responsables de recursos humanos… la culpa de todo este escándalo la tiene la agencia de publicidad de Wallapop que ha conseguido implantar la frasecilla en nuestros cerebros, eso debería ser ilegal.

ALM, excusa su comportamiento echando las culpas a la falta de gobierno que vive ahora mismo,y declara “ya que no ha ganado las elecciones los empresarios tenemos que buscar soluciones a los problemas cotidianos“. La situación económica en España se ha puesto complicada para los grandes empresarios, a los que cada día les cuesta más adaptar la realidad comercial a la legislación contractual que obliga a las empresas a seguir pagando a personal inútil pese a los designios de los mercados.

En el Cash Converters no lo admitían “porque hay que darlos de comer y piden mucho ir al baño” por lo que ALM se decidió por Wallapop.

A ver, no me malinterpreten, lo que se puso en venta fue la fuerza de trabajo de Nacho, no a él como individuo ni su tiempo libre, por decir, lo que queríamos era transferir su contrato, algo similar a lo que hacen los equipos de fútbol con los jugadores; todo legal” aclara ALM.

Al final de la historio apareció un comprador, un Call Center que necesitaba personal y que compró el contrato de Nacho, ahora trabaja felizmente haciendo llamadas para Jazztel en territorio nacional en el turno de 2 a 6 de la madrugada. Nacho, no contento con su nuevo empleo ha reclamado la indemnización por despido improcedente a su antigua empresa, lo cuál ha quedado en manos del juzgado.

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